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MUSEO DE NAIPES MARQUÉS DE PRADO AMENO
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Museo de Naipes "Marqués de Prado Ameno"
de la Ciudad de La Habana
 

Mira a las barajas como algo con alma, que te transporta a otros mundos, a otras culturas y que te enseñará y te divertirá si eres capaz de comprenderlas y amarlas.

El Museo, patrocinado por la Fundación Diego de Sagredo con la colaboración de la Oficina del Historiador de la ciudad de La Habana se encuentra situado en la Plaza Vieja esquina a la calle de la Muralla núm. 101 de La Habana Vieja (Cuba).

El Museo

Está situado en la planta baja de un edificio que perteneció al primer historiador de la ciudad de La Habana, José Martín Félix de Arrate, y es el edificio más antiguo y más pequeño de la Plaza Vieja. Tiene un fondo de más de 2000 piezas, compuesto principalmente por barajas, postales, grabados, posters y demás objetos relacionados con los naipes, de los que sólo están expuestos una pequeña parte.

El color de los paneles verticales de exposición está en conformidad con el color de los cuatro palos de la baraja española: amarillo (oros), rojo (copas), azúl (espadas) y verde (bastos). Hay una zona baja, a la altura de la vista, ordenada de forma cartesiana: son las barajas, enmarcadas en cuadros en los que fácilmente pueden cambiarse los naipes, para ir alternando con el resto que queda en el archivo. De cada baraja se exponen 18 cartas: los cuatro ases, las cuatro sotas, los cuatro caballos y los cuatro reyes, además del "comodín" y del reverso. En la parte alta, sobre los marcos de las barajas, están, de una forma ordenadamente caótica, una colección de grabados, reproducciones, posters, anuncios, etc., que complementan los naipes de la parte baja.

En algunas zonas se disponen cuadros con postales y en las vitrinas, otras barajas de dimensiones o formas no corrientes, tarots, y otros objetos: vitolas de puros, anuncios, objetos de juego, etc.

Los Naipes y su Historia

Es oscuro el origen de los naipes, como es oscura la procedencia de su nombre. Se cree que nacieron de la evolución de algunos juegos del lejano oriente, pero se desconoce cómo llegaron a occidente ni quién los empleó por primera vez. Lo que sí es claro es que ya en el siglo XIV son conocidos por los alemanes, italianos, franceses y españoles. En Francia, se conocen naipes del año 1392 y en Alemania naipes del 1430. En España, en el Museo Fournier de Vitoria, hay un pliego de final del siglo XV. En el catálogo de dicho Museo, en el Tomo I, aparecen 28 tipos de naipes anteriores al siglo XVIII. Hay diversos tipos de naipes: unos son para jugar; otros son de tipo adivinatorio, para conocer el porvenir: estos se conocen con el nombre de "tarots".

En los juegos de naipes, propiamente dichos, interviene tanto la inteligencia como la suerte. En este sentido podría decirse que los juegos de naipes se encuentran entre el ajedrez, pura inteligencia, y los dados, pura fortuna. Sin embargo, en algún tipo de juegos interviene básicamente la suerte, como en el caso del póquer, aunque aquí actúa también, en cierto modo, la psicología de los jugadores.

Una baraja es un conjunto de naipes que sirven para determinados juegos. Un palo es cada una de las cuatro series de las que se compone una baraja. Un naipe o carta es cada una de las cartulinas que forman la baraja. La baraja española consta de cuarenta cartas o naipes, divididas en cuatro palos: oros, copas, espadas y bastos, cada uno de los cuales tiene 10 cartas, numeradas del 1 al 7, más tres figuras conocidas como sota, caballo y rey. Al número 1 se le dan el nombre de As.

La baraja de póquer española consta de 48 cartas, pues a las anteriores se les añade un 8 y 9 en cada palo. La baraja francesa o inglesa consta de 52 cartas y está compuesta por 4 palos: Tréboles, diamantes, picas y corazones, cada uno de los cuales tiene 13 cartas numeradas del 1 al 10, más tres figuras conocidas como J, Q, K. Al número 1 también se le llama As.

Tanto en la baraja francesa como en la inglesa, y en la de póquer española, se añade una carta que puede sustituir a las otras en los juegos, y se la conoce como "comodín", "mono", "jolly" o "joker". De los palos existen variantes en muchos países. Las cartas regionales adaptan los palos a figuras más o menos semejantes a los clásicos de las barajas, utilizando objetos de tipo regional que tienen un cierto parecido con ellos.

La forma de los naipes suele ser rectangular, de dimensiones aproximadas a 9 x 6 cm aunque las hay de formas distintas (redondas, alargadas, cuadradas, etc.) y de tamaños mayores y menores. Suelen ser opacos, para que no se vea el anverso, y todas iguales y simétricas en su reverso. Algunas cartas llevan distintas leyendas en su reverso, pero son de tipo publicitario y no sirven para jugar. Las barajas están formadas por naipes de los más diversos temas. En ellos se exponen la historia, el arte, las costumbres, los paisajes turísticos, el humor, etc., de cada pueblo, hasta límites insospechados. Sus dibujos son unas veces de tipo realista, otras son de tipo abstracto, surrealista, o de las más diversas tendencias. Otras veces son fotografías, de personajes, de paisajes, de animales o de cosas.